InicioMantén tu cuerpo activo y mente sana7 hábitos para mejorar tu alimentación
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Mejora tu alimentación con estos hábitos y logra prevenir enfermedades, sentirte más vital y mejorar tu concentración.

Una alimentación saludable es importante para prevenir enfermedades, sentirnos más vitales, controlar nuestro peso, estar más activos y mejorar nuestra concentración. Pero existen muchos mitos alrededor de que es lo saludable y lo que no, cómo mejorar mi alimentación, cuál es la dieta más efectiva, entre otros. 

Aquí te contamos 7 hábitos que pueden ayudarte a mejorar tu alimentación:

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  1. No comer por comer: aprende a escuchar tu cuerpo y sus necesidades. Si estás lleno, no comas. Si no tienes hambre ni te apetece nada, no comas. Esta es la base de la alimentación intuitiva que nos ayuda a mejorar nuestra relación con la comida.
  2. Establece horarios: comer a deshoras puede ocasionarnos dolencias gástricas. Trata de apegarte a un horario de alimentación y deja pasar mínimo 4 horas entre cada comida para que los niveles de azúcar en la sangre disminuyan. 
  3. No cenes tarde: comer muy tarde puede producirnos insomnio pues el cuerpo gasta mucha energía en digerir los alimentos, además podemos llegar a sufrir de reflujo nocturno. Cena alrededor de las 7 de la noche algo ligero y acostúmbrate a que sea así siempre. 
  4. Identifica tus alimentos: aprende a identificar qué alimentos te caen pesados y evítalos. Muchas veces dejamos de comer cosas porque a otros les caen mal, pero recuerda que cada cuerpo es diferente y asimila los alimentos de forma distinta. 
  5. Toma mucha agua: a veces confundimos el hambre con sed, así que antes de atragantarte con comida o antojos, tómate primero un vaso de agua y descubre si en realidad quieres comer o si solo tenías sed. Esto evita que caigamos en excesos de comidas o snacks. 
  6. Haz ejercicio: aunque parece mentira, el ejercicio disminuye la segregación de grelina, la hormona del apetito, por lo que es muy normal sentir poca hambre luego de entrenar. Esto nos ayuda a comer cuando realmente sentimos hambre física y necesitamos darle nutrientes al cuerpo y no cuando sentimos antojos o hambre emocional. 
  7. Controla tus porciones: comer balanceadamente sin restringirnos es importante, pero hay que hacerlo con moderación. ¿Un postre? ¡Fabuloso! Solo hazlo con una porción pequeña y de manera ocasional. 

Ten siempre presente que cada organismo es diferente y tiene requerimientos distintos, por eso, la alimentación no se trata únicamente de qué consumimos sino de cómo lo consumimos y cuáles hábitos favorecen la dieta más apropiada para cada uno. Descarga el PDF y comparte con los que más amas cómo mejorar la alimentación.