InicioMantén tu cuerpo activo y mente sana5 actividades para hacer al aire libre

Estar en casa nos ha hecho pensar en nuevas maneras de entretenernos para salir de lo cotidiano.

Vale, ahora que los esquemas de vacunación están avanzando para todas las edades y en todos los países, la pandemia del coronavirus parece algo que va quedando cada vez más atrás. Y en un mundo que empieza a abrir sus parques y avenidas, tú seguramente, al igual que nosotros, te mueres por recibir un poco de aire fresco y disfrutar nuevamente de la vida en el exterior. No te apresures demasiado, y recuerda que los tapabocas y el alcohol son todavía compañeros indispensables para cualquier aventura en la nueva normalidad; pero, tampoco te prives de estas 5 actividades para hacer al aire libre.

1. Clásico y a la vez contemporáneo: Un paseo en contacto con la naturaleza

¿Que estas en una ciudad enorme? Fácil, dirígete a tu jardín botánico municipal, o en su defecto a algún parque. Aunque no lo parezca, todo lo que necesitas para sentir que vuelves a tener una aventura campestre después de tanto es unos cuantos árboles. ¡Anímate! Busca tu rincón verde más cercano y camina un poco por la zona, puedes ir solo o acompañado, y detenerte para hacer un picnic a la sombra, o simplemente estar de paso escuchando a las aves o mirando a las nubes. Ya sea solo o acompañado, una caminata con las pausas que requieras en un entorno natural jamás pasa de moda. 

2. Urbano y un poco chic: de visita a los paseos comerciales

Seguro que a menudo ves en las películas esas escenas de parejas felices que caminan por calles que parecen sorprendentemente hechas para peatones, rodeados de tienditas encantadoras, cafés, restaurantes, y todo tipo de lugares en los cuales detenerse a disfrutar de un momento maravilloso. Pues es tu momento para dejar de soñar y disfrutarlo por ti mismo: tal vez no tengamos gondoleros parisinos, ni mimos italianos, pero sin lugar a dudas, en tu ciudad más cercana hay alguna calle inexplorada por ti, con un paseo comercial maravilloso y encantador esperando a que lo visites ahora que vuelves a ser libre. Por supuesto que las luces artificiales y la arquitectura titánica de los centros comerciales tienen su encanto, pero ahora mismo, ¿Qué tal si vas a disfrutar del comercio en las calles, a la antigua? Lo mejor de estar afuera, mientras aun te sientes parte de una ciudad.

3.. Vanguardista y eco amigable: un paseo en bicicleta 

¿Sabías que en muchas de las grandes cabeceras urbanas del país hay sistemas de bicicletas públicas? ¿y que suelen haber ciclo rutas pensadas para tu transporte seguro? Ya sabes lo que dicen, montar en bicicleta es algo que nunca se olvida, y si ahora sientes que los músculos se han oxidado por la quietud del último año, pues este es el momento para demostrar que tu cuerpo aún recuerda. Este es el tipo de plan que tiene todo lo que nos gusta: es súper saludable, es bueno con el medio ambiente, y te permite experimentar paisajes muy distintos de primera mano, perfecto para los que ahora que salen no quieren perder un solo segundo en empezar a verlo todo de nuevo.

Además, otro gran punto a favor en los tiempos que corren es que mientras estas en bicicleta, mantienes distancias inseguras. ¿Qué esperas? No tienes que correr un tour de Francia, basta con que disfrutes tu ciudad.

4. Gourmet y tradicionalista: cocina familiar en leña

Vale, para este plan necesitas contar con un espacio al que puedas retirarte con tu familia y que permitan hacer fogatas controladas. Sin embargo, ese pequeño escape fuera de la ciudad que viene con el paseo seguro que alegra a toda la familia. Sancochos, mondongos, changuas, o lo que tú quieras. El cielo es el límite para que explores la gastronomía típica que puedes cocinar al aire libre en una pequeña fogata y con una olla apropiada. ¿A qué te recuerda a tiempos más sencillos y felices? ¡Anímate y llévate a la familia a un clásico paseo de olla!

5. Alternativo y solidario con lo local: los mercados de pulgas

Este es un gran plan para todos los que disfrutan los objetos llenos de historias, las posibilidades de reutilizar y encontrar tesoros, y los amantes de los objetos de fabricación artesanal. No importa cuál de estas cosas venga a tu cabeza, todas ellas tienen unos denominadores comunes: único, personalizado, diferenciador. Si buscas algo que difícilmente tendrá alguien más, un objeto que traiga consigo ecos interesantes del pasado lejano, o el amor de una manufactura irrepetible, tu plan al aire libre es un mercado de pulgas. Lo mejor: comprar cosas en lugares como estos es una garantía de que las ganancias ayudarán a tus vecinos y compatriotas, en lugar de favorecer a una multinacional sin nombre. Todo eso mientras tu encuentras algo que es sin lugar a dudas, solo para ti.

¿Entonces? ¿Qué vas a hacer este fin de semana?